Cómo llevar lo mejor posible tu crecimiento personal y seguir el blog

Todo trabajo personal es único. Pero hay una forma común de llevar cualquier tipo de trabajo personal. En realidad, solo es cuestión de actitud. Pero a veces la actitud es lo que nos falta cuando estamos en proceso de cambio. O, mejor dicho, precisamente por ello. Cuando algo nos supera, muchas veces, nos cuesta tener actitud.

Pero no te preocupes. Como todo en la vida, esto también se aprende. Y es mejor tenerlo claro al principio de un proceso de terapia o de coaching. Lo llevarás mucho mejor.

Vamos a ver lo siguiente:

  1. Lo que no debes hacer en tu proceso de trabajo personal
  2. Lo que debes hacer para llevarlo lo mejor posible y alcanzar tus metas
  3. Cómo extrapolar esta actitud fuera de sesión/blog
  4. Cómo expresar esta actitud de por vida

Como siempre, descarga tu ficha de hoy. Para rellenarla, lee esta entrada pensando en tu tema.


→ ANTES DE EMPEZAR A LEER EL ARTÍCULO:

Como siempre, te indico la forma de leer los posts de mi blog. Recuerda que mis artículos están todos enfocados a que te trabajes a ti mismo/a. Si tienes dudas, mira el vídeo.

  1. Piensa en tu tema antes de empezar a leer: puede ser un problema que te preocupa en este momento o una meta a alcanzar. ¿Cuál es tu tema ?
  2. Lee el post, relacionando cada paso con tu tema concreto.
  3. Escribe, escribe, escribe: toma tu bloc de notas, tu diario o ten una hoja de papel y un lápiz para ir apuntando las respuestas o ideas principales que te surjan.
  4. Descarga la/s ficha/s descargable/s que te ofrezco y rellénalas hoy mismo.
  5. Repasa tus notas y tus fichas a lo largo del día o de la semana, para trabajarte e ir evaluándote y mejorar.
  6. Haz lo mismo con cualquier tema que quieras trabajar.

“La actitud hace la aptitud”

La actitud lo es todo. También lo es en las sesiones de tu proceso personal, sea coaching o sea terapia. Este punto es un imprescindible para que tu proceso sea agradable y enriquecedor, y que finalmente te lleve a dónde tú quieras.

Lo que no debes hacer en tu proceso de trabajo personal

  • Pasarle toda la carga del trabajo a tu terapeuta, psicólogo o coach. Tampoco a los demás: tu pareja, tu familia, tus amigos, tu jefe, etc.
  • Tener prisa para resolver tu tema de trabajo, sea el que sea.
  • Quejarte sin actuar, y sobre todo sin seguir los acuerdos pactados en sesión o los que hagas contigo mismo/a si no haces sesiones.
  • Olvidarte de lo que trabajaste anteriormente en el blog o en la última sesión (y en las anteriores, por supuesto). Si no haces sesión, olvidarte de lo que rellenaste en tu última ficha y de lo que ya has trabajado.
  • Juzgarte y creer que eres un bicho raro que “no debería” pasar por lo que está pasando.

Si haces terapia o coaching

De hecho, si ya estás en sesión, sea con quien sea, ¡enhorabuena! Ya has pedido ayuda y eso significa que quieres trabajar tu tema y lo que es más importante, trabajarte a ti mismo/a. Eso es terapia o coaching, ¿no?

Por lo tanto, me baso en que este punto ya lo tienes. Tienes claro que te estás trabajando a ti mismo/a. Y eso significa, ni más ni menos, todos los puntos anteriores.

Significa que…

  • Te centras en el 50% por ciento de la terapia/proceso personal de cambio, es decir, tu parte. El profesional hace su parte y tú la tuya. Ya tienes claro que te va a tocar trabajar. Sí, a ti también.
  • Puesto que vas a un especialista,  no buscas remedios milagrosos, aquellos que no te hacen trabajar, sino todo lo contrario, buscas el crecimiento personal. Por lo tanto, sabes que es un proceso. Y como tal, ese proceso requiere un tiempo. La experiencia me dice que cuanta menos prisa te das, más rápido vas. Esto sucede porque fluyes, estás comprometida/a y no te resistes tanto al cambio.
  • En sesión, repasas tus temas, aplicas las técnicas y llegas a cierto punto de entendimiento que te lleva a actuar de otra forma. Puesto que trabajas bien en sesión, no te cuesta nada seguir las pautas consensuadas con el profesional. Seguirlas… fuera de sesión.
  • Llevas un diario de tu proceso. Si quieres saber cómo hacerlo, descarga aquí el ebook. Y si no llevas un diario de tu proceso personal, al menos retienes todo lo que vas aprendiendo y los cambios que vas realizando. Estás presente en tu proceso personal.
  • No te juzgas… Esto merece una explicación aparte, puesto que la mayoría de las veces es lo que más cuesta.

La actitud perfecta para no juzgarte

  1. Sé flexible y abierto/a: tu mente va a cambiar. Para ello, tu mente necesita que practiques la flexibilidad, sino…. no podrá hacerlo.
  2. Confía en ti… o al menos decide hacerlo sí o sí en tu proceso: haz un pacto contigo mismo/a. Si vas a darlo todo, o eso deberías hacer, entonces solo confía en ti. Si te ocupas de tu 50% de la terapia o proceso de coaching, serás capaz de llevar a cabo lo que te propongas. Pero para esto, repito, debes ocuparte de tu 50%.
  3. Acepta que hay algo que no sabes, y nada más. No se trata de que seas raro/a, tonto/a, inculto/a, etc. Solo se trata de que debes desaprender algo para aprender algo que todavía no sabes.
  4. Toma riesgos: desaprender y aprender requiere experimentar, equivocarse y acertar.
  5. Mantén el sentido del humor: imprescindible para crecer y humanizarse.
  6. Tolera tus emociones más desagradables, como la tristeza o la rabia, y aprende de ellas. Tienen algo que decirte.

Qué pasa si no te trabajas con un profesional

Sucede exactamente lo mismo. Sólo sigue el blog y descarga las fichas. Rellénalas. repásalas. Y actúa.

Lo único es que vas a tener que ser es:

  • Organizado/a
  • Y aplicado/a


♥  Los 10 puntos para seguir el blog y hacer tu trabajo personal sin ayuda profesional

  1. Sigue todas las entradas de mi blog: puedes suscribirte para mayor comodidad.
  2. Descarga las fichas de cada artículo.
  3. Guárdalas en tu carpeta de trabajo personal (están numeradas y clasificadas por categorías).
  4. Rellénalas siempre una primera vez: es decir, rellénalas enseguida, cuando lees el post por primera vez.
  5. Rellénalas cada vez que las necesites, dependiendo de tu tema y de tu momento. Haz varias copias.
  6. Lleva tu diario de trabajo personal.
  7. Planifica tu tiempo para darte al menos media hora de tiempo al día para ti y aplicar lo que vayas aprendiendo. Yo publico cada jueves. Así que, puedes organizarte una sesión de trabajo a través del blog, una vez a la semana.
  8. Si quieres más, tienes las apps para practicar más a fondo.
  9. Si quieres ayuda, próximamente podrás inscribirte en los cursos online. La ventaja es que seguirás un entrenamiento completo y bien estructurado, sesión a sesión, mucho más barato que una terapia personalizada.
  10. Si quieres ayuda personalizada y muy focalizada en tu tema, pide hora aquí. 

Cómo extrapolar esta actitud fuera de sesión y cómo llevarla de por vida

  • Cada vez que te pase algo; asume tu 50% si estás en proceso de terapia y de coaching…. O ya tu 100% si no lo estás. Ahora ya solo depende de ti.
  • Céntrate en lo que puedes hacer tú y no en lo que pueden o crees que deben hacer los demás.
  • No te juzgues.
  • Confía en tu proceso y tu capacidad de aprendizaje.
  • Tómatelo como una oportunidad de trabajo personal: ¿Cuál es el reto?
  • Aplica lo que ya has aprendido.
  • Pide ayuda si necesitas aprender algo nuevo.

Si no lo has hecho ya, descarga tu ficha de hoy.  Rellénala pensando en tu tema.

Resumiendo…

  • Tu actitud marcará la diferencia en tu proceso de trabajo personal. Es necesario que tengas una actitud pro-activa, abierta al crecimiento personal, con ganas de salir de tu zona de confort y aprender habilidades nuevas.
  • Esto sucede tanto si trabajas con alguien, sea un coach o un psicólogo o terapeuta, como si trabajas solo/a.
  • El trabajo personal es para toda la vida.
  • La vida es un reto constante que te ayuda a mejorar día a día.
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